Proceso de Paz en Irlanda
- Leidy Machado
- 5 abr 2015
- 4 Min. de lectura

Foto tomada de www.guíadeviaje.net
Contexto Histórico
En todo conflicto hay al menos dos bandos. Irlanda del Norte estaba dividida en dos bandos, el católico y el protestante. Eso en cuanto a la religión.
Políticamente, los católicos son republicanos, mientras que los protestantes son unionistas.
Republicanos quiere decir que reclaman dejar de ser parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e incorporarse a la República de Irlanda. Unionista es todo el que defiende que Irlanda del Norte siga siendo una provincia británica.
Conflicto
El origen del conflicto en Irlanda del Norte se centra en que los católicos-republicanos están enfrentados a los protestantes-unionistas. Hasta principios del siglo XVII, Irlanda
era una sola y la religión predominante era el catolicismo. Cuando Enrique VIII rompió con Roma e instauró su propia iglesia comenzaron a cambiar las cosas.
Inglaterra empezó a enviar colonos y a convertidos al protestantismo a instalarse sobre todo en los condados de noreste de Irlanda. Los colonos protestantes llegaron a ser prósperos comerciantes y artesanos, gracias a los vínculos que tenían con Inglaterra. Cuando comenzaron los debates sobre la posibilidad de un gobierno propio para los irlandeses, los protestantes se opusieron. (Historia de un conflicto centenario)
El conflicto empezó porque pensaban que un gobierno autónomo iba a ser copado por los católicos, atribuían su prosperidad económica a su religión y temían que el protestantismo perdiera terreno ante el catolicismo si se separaban de Gran Bretaña. La separación finalmente llegó, aunque no para Irlanda del Norte.
Cuando se estableció la República de Irlanda en 1921, Londres decidió que como la población del noreste era mayoritariamente protestante, esa zona debería ser parte del Reino Unido. Los protestantes no sólo coparon las instituciones provinciales de gobierno, sino que durante 50 años adaptaron y modificaron leyes para dificultar el acceso de los católicos a puestos de poder.
Cerrado el acceso a la participación, algunos movimientos católico-republicanos optaron por la vía armada para hacer escuchar su voz.
La batalla de Boyne en 1690, en la que el protestante Guillermo de Orange derrotó al católico Jaime II, hasta nuestros días, Irlanda del Norte ha sido escenario de la violencia de los dos bandos. Desde siempre unionistas-protestantes y católicos-republicanos han creado sus propios grupos armados para atacar al otro.
El Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés) nació en 1970 y es la principal organización armada católico-republicana en Irlanda del Norte. Es conocido no sólo por sus operaciones, sino también porque se asegura que es el brazo armado de Sinn Fein, el partido más antiguo de la provincia.
Proceso de Paz
Sus orígenes inmediatos se remontan a mediados de los años ochenta, y con un ambiente favorable a la paz, ya sea por el cansancio de la guerra, por el contagio de otros procesos, la necesidad económica de lograr la paz, el apoyo de la nueva administración estadounidense y el tremendo deseo de paz de la población.
1987: se iniciaron los primeros diálogos secretos entre John Hume, líder del Partido Laborista y Socialdemócrata norirlandés (SDLP), con el gobierno británico. Hume recibiría once años más tarde el Premio Nobel de la Paz por su contribución a la paz en Irlanda del Norte.
1990: se procedió a la apertura de un canal de comunicación con dirigentes del Sinn Féin
1993: el Gobierno británico proclamó la Declaración de Downing Street, por la que aceptaba el derecho de autodeterminación de Irlanda del Norte y se comprometía a facilitar un acuerdo con la población irlandesa, así como la entrada del Sinn Féin al diálogo político.
1994: el IRA decretara un alto al fuego, hasta febrero de 2006.
1996: se iniciaron las negociaciones multipartidistas incluyentes, al principio sin el Sinn Féin, con mediación del ex senador George Mitchell, que funcionaron bajo el principio del “consenso suficiente”, es decir, que las decisiones se tomaban por mayoría simple siempre y cuando participaran los principales partidos. La toma de decisiones también incluía el llamado “consentimiento paralelo”, por el que era necesaria una mayoría tanto de nacionalistas católicos como de unionistas protestantes, y se negociaba bajo el principio de que “nada estaba acordado hasta que todo estuviera acordado”, es decir, que los acuerdos parciales no tendrían validez hasta que todo estuviera acordado. Bajo la mediación del ex senador Mitchell se estipuló que en el proceso sólo se utilizarían medios pacíficos y políticos, en lo que se denominó “principios Mitchell”.
1997: el IRA realizó una segunda tregua, que permitió que el Sinn Fíen se reincorporara al diálogo multipartito.
1998: finalmente, se firmó el acuerdo de paz o Acuerdo de Belfast (también conocido como de “Viernes Santo”), por el que se preveía la reforma policial, una reforma de las instituciones de Irlanda del Norte, la formación de un Consejo Ministerial británico-irlandés, un Consejo Ministerial Norte Sur y una Comisión de Derechos Humanos. Siete años después, en 2005, el IRA renunció a la lucha armada.
2005: se produjo un alto el fuego de los grupos paramilitares lealistas, y en noviembre de ese año se produjo la visita a Irlanda del Norte del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, lo que supuso un enorme espaldarazo al proceso.
2007: se estrenó un gobierno compartido entre católicos y protestantes.
2008: se produjo el definitivo desmantelamiento oficial del IRA. La reconciliación tardará muchos años en producirse, y probablemente no será realidad hasta dentro de una generación, pero podrán darse los avances en ausencia de atentados. (Vicencs, 2010)
Bibliografía
* Vicencs, F (2010). Procesos de paz comparados. Recuperado el día 31 de marzo del 2015 en http://escolapau.uab.es/img/qcp/procesos_paz_comparados.pdf
* Historia de un conflicto centenario. BBC Mundo.com (2005). Recuperado el día 30 de marzo de 2015 en http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4723000/4723897.stm
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